He pasado tiempo y tiempo leyendo información y foros sobre este tema y hoy me he decidido a "unirme al club"...
Yo también lucía una melena larga, pelirroja y rizada que era mi condena desde que era pequeña, porque no podía peinarme y los coleteros no me daban la vuelta para recogerme el pelo. Mi madre me cortaba el pelo como a un niño para evitar las guerras diarias. Y así suiguieron las cosas hasta los 21 años. En esa época vivía en Madrid, sola, estudiando la carrera y con una alimentación asquerosa, que es lo que más me gusta comer: GUARRETES!!!. Siempre estaba en los límites de la anemia, a veces sí y aveces me salvaba "por los pelos". Hasta que un día me dieron un medicamento porque tenía una fiebre muy alta por una infección de garganta y me provocaron un shock anafiláctico con paro cardíaco, del que salí de puro milagro. Esto significa que era alérgica a la penicilina, el componente principal de aquella medicina, y lo descubrí a lo bestia. La sangre estaba intoxicada y se desencadenó un paro cardíaco, del que me sacaron "por los pelos" otra vez. Ahí empezó mi esclavitud. Me pasé 4 años de cólico en cólico (riñón, vesícula, cálculos...), con diferentes crisis alérgicas. Pero lo peor fue que el organismo me rechazaba cualquier tipo de alimento, hasta el agua. Tuve que adaptarlo de nuevo a la comida, aunque aún hoy (11 años después) soy alérgica a muchísimos alimentos y tengo muchos problemas para comer (se acabaron los guarretes). A partir de ese momento, mi pelo empezó a caerse a la velocidad del rayo. Me cambió de color (ahora es caoba, se ve rojizo con el sol, pero parece oscuro normalmente), se me alisó, se volvió fino (de pequeña jugaba a enhebrar el pelo en las agujas de coser de mi abuela) y es de "mírame y no me toques", se me cae sólo con mirarlo.
He ido a todos los dermatólogos de todas las ciudades donde he vivido, privados y no privados, y me llenaron de champús, cremas, vitaminas, ampollas, lociones... y nada sirvió. Mantuve los tratamientos todo el tiempo que me mandaban. Cambiaba con el nuevo dermatólogo, siguiendo las pautas. Y pocas veces me olvidaba. Pero mi pelo seguía empeorando, año tras año.
Si le contabas a la gente tu problema, todos te decían lo mismo: a mí también me cae un montón, es la época. O negaban las evidencias claras de tu falta de pelo. Con lo cual, sumaba rabia y desesperación a la angustia que me producía mi situación. Pero seguía sin soluciones.
A esto debo sumar los grandes niveles de estrés, la falta de sueño, los viajes de trabajo continuos y la ausencia de paz en mi vida, causada por un trabajo absorbente y exceso de responsabilidades durante un período demasiado laaaaaaaargo.
Y ahora llega lo exótico... Actualmente vivo en Egipto y, por primera vez en mi vida, un dermatólogo se tomó en serio mi problema. Los análisis me dieron todo correcto, incluyendo tiroides. Pero esta vez me midieron los niveles de testosterona y han dado altos. Diagnóstico: alopecia androgénica femenina (sin antecedentes en la línea femenina y lejanos en la masculina). Me ha dado más vitaminas para pelo y uñas y una crema pringosa para "despertar" los folículos y recuperar el cuero cabelludo (nail & hair y rootage cream), a la espera de que el ginecólogo evalúe mis hormonas y me ponga en tratamiento. Con la valoración del ginecólogo, el dermatólogo me pondrá un tratamiento específico y (textual) "inshallah" (si Alá quiere) recuperaré gran parte de mi pelo. Lo cual no sé si es bueno o es nada, porque supongo que Alá cuidará de los suyos y yo no etoy en su bando...
Y ahí me he quedado, a la espera de que me den los resultados. Así que la pregunta del millón: si mi pelo está fuerte (fino, pero sano), no se me abren las puntas, no se rompe, brilla, es rebelde (se ondula y hace remolinos indomables) y me salen pequeños pelillos en las zonas "claras" (porque no puedo decir que sean calvas, sólo que se me ve exageradamente ralo en el centro y hacia el inicio, en la frente, de manera que si me hago rayas, se ve que me falta mucho, pero uniformemente), ¿qué puede ser y por qué?. El dermatólogo me dijo que mis niveles de estrés ayudaban mucho a acelerar mi alopecia, pero que era más facil controlar la alopecia que el estrés, y lo segundo era misión mía, que para algo soy psicóloga.
El caso es que sigue cayendo y cayendo. Es desesperante. Soy como "Garbancito", pero llenando el sendero de pelos. Los CSI me pillan fijo, porque dejo muestras de ADN sobre muestras de ADN. Y yo quiero pensar que es estrés y que voy a recuperar el pelo cuando me calme, pero luego miro mi cuero cabelludo a la intemperie y pierdo la calma. El círculo vicioso de sobra conocido... ¿A alguien se le ocurre algo que decirme?. Porque yo, al contrario de la mayoría, me callo y me lo como. Me veo "calva" y fea, pero me lo trago. Luego me angustio, pero me callo. Y trato de fingir que no se nota, porque si yo me lo creo, los demás no me lo van a notar tampoco... Pero me miran el pelo cada vez que se me mueve o lo muevo y yo salto como un resorte a corregir la posición, porque pienso que me miran los "claros de luna". O sea, que estoy histérica y ya van 11 años...
GRACIAS POR HABER LEÍDO EL ROLLO... AL MENOS ME HE DESAHOGADO Y HOY ME VOY A REGALAR UN GUARRETE, CON LA VENIA DE MI SEÑOR ESPOSO, PORQUE TAMBIÉN TENDRÉ DERECHO A DARME UN GUSTO DE VEZ EN CUANDO... VERDAD?... Y MAÑANA YA ME PREOCUPARÉ DE LA ALERGIA, ASÍ NO PIENSO EN EL PELO... JEJEJE
