Corría el año 2010, yo tenía en ese entonces 19 años y empecé a ver clareos en la zona de la coronilla. Como le pasa a cualquiera, me asusté mucho y el único lugar donde encontré una posible solución fue en este foro. Empecé a leer todos los temas, tanto de buenos resultados como del síndrome post finasteride. Al final, decidí comenzar solo con Minoxidil tópico. Lo usé durante un año sin notar cambios, así que al año siguiente me decidí a usar finasteride pese a todas las advertencias (en ese entonces eran mucho menos que las que hay ahora).
En ese momento no tenía ningún problema de libido; estaba de novio y nunca había tenido problemas, más bien todo lo contrario. Era mi mayor seguridad en el tema sexual, y por eso me decidí a tomarlo, ya que creí que, si me afectaba en algo, sería solo de forma leve o pasajera. Cuestión que encontré un hilo sobre tomar Proscar de 5 mg partido en 4 partes, 3 veces a la semana. En el año 2012 empecé definitivamente con el tratamiento.
Durante los primeros 4 meses el único cambio que noté fue que estaba hecho un caballo en la cama. Mi libido estaba por las nubes, y no podía estar más seguro y tranquilo de que a mí los efectos secundarios no me iban a hacer nada. Luego, sin darme cuenta, empecé a notar que ya no tenía tantas ganas de tener sexo con mi novia. Pensé que era algo normal por el tiempo de relación y no le di importancia. Dos meses más tarde comenzó el calvario y lo raro de mi situación.
Tuve una semana con un dolor de muela infernal por lo que tuve que tratarme con antibióticos para el dolor, mientras seguía firme con finasteride 3 veces a la semana. Resulta que un día de esos me agarró un dolor en el estómago que nunca había tenido ni volví a tener. Fue tan fuerte ese dolor que me dejó prácticamente sin poder moverme durante un día completo. Al día siguiente, ya más aliviado, me levanté de la cama para ir al baño, y lo primero que sentí fue una sensación muy rara al orinar. Era una orina muy débil y noté que el pene estaba demasiado flácido para ser la primera hora del día (siempre que iba al baño a primera hora me costaba orinar por las erecciones normales del pene). Pasó esa situación y así empezaron a pasar 1, 2, 3 días… y yo seguía convencido de que fue por los antibióticos o ese dolor rarísimo que tuve y me dejó de cama, pero convencido de que en una semana o un par de días como máximo se solucionaría.
En ningún momento se me cruzó que fuera por el finasteride, ya que hasta ese entonces me causaba todo lo contrario (libido potenciada). Empezaron a pasar los días y semanas y todo seguía igual, solo que ya empecé a preocuparme. Estaba justo en una etapa en que decidí dejar a mi novia y comenzar otra relación. Para mi sorpresa, el primer intento con esta chica no resultó. No hubo forma, pese a que sentía muchas ganas de estar con ella ya que sí me atraía mucho sexualmente. Es decir, tenía el deseo, así que pensé que no iba a tener problemas con mis erecciones, pero no hubo caso; ni en el primer intento ni en los siguientes tuve buenas erecciones. Eran prácticamente nulas, por lo que imaginarán que esa relación ya comenzó muy mal.
Así estuve durante los primeros 3 meses, hasta que pude tener algo de erecciones y tener relaciones nuevamente. Pero esas relaciones nunca llegaron a ser satisfactorias ni yo estar al 100% con mis erecciones. Digamos que funcionaba a un 40% con toda la furia, por lo que mi vida sexual cambió drásticamente y mi nueva relación obviamente no duró nada. Ese fue mi primer trauma. Está de más decir que dejé el finasteride una semana después de que me pasó lo del dolor de estómago y dejé de tener erecciones, por lo que lo tomé solo durante 6 meses.
Después de esa relación vino otra y otra… es decir, soy agraciado físicamente y nunca me costó encontrar pareja, pero ninguna de esas relaciones terminó bien por problemas en lo sexual. Nunca volví a rendir bien ni a tener la misma calidad ni placer en el sexo. Luego de 6 largos años con una calidad muy pobre en erecciones, a medida que me iba haciendo análisis de testosterona y demás cada año, seguí buscando posibles soluciones. Mi gran problema era mi falta de testosterona permanente; me dejó unos niveles bajísimos.
Hasta que en un momento me topé con un foro de fisicoculturismo y empecé a leer sobre los problemas sexuales que tienen por la toma de anabólicos y cómo les afecta en su eje hormonal. Ahí di con la gran solución de hacerme un estudio de tiroides. Previamente a esto me había hecho estudios de esperma (los cuales dieron bien), pero mi problema era mi constante baja de testosterona. El estudio, para mi sorpresa, me dio la TSH (hormona estimulante de la tiroides) con unos niveles de 120 mIU/L, cuando los normales van entre 0.4 y 4. Así que automáticamente empecé a tomar levotiroxina en dosis alta, porque ya padecía de un hipotiroidismo bien marcado con solo 27 años.
Esto le daba explicación a mi alopecia, que es difusa, y a mi problema con la testosterona. La levotiroxina fue un gran alivio para mis problemas sexuales. Básicamente, de estar durante 6 años con erecciones al 40%, pasé a tener erecciones al 80%. Pero aun así, pese a mi marcado hipotiroidismo, el cual estoy convencido me lo causó el finasteride, ya que me hizo un desastre en mi eje hormonal y terminé con la TSH por las nubes, puedo tener una vida sexual casi normal. Finasteride fue un antes y un después en mi vida.
Hoy, ya con 33 años, mi orina nunca volvió a tener potencia. No importa cuánto me esté aguantando ir a orinar, nunca más volví a orinar con potencia ni a tener una eyaculación fuerte con esperma bien sólido. Ya pasaron 11 años y sigo con esos efectos. El sentimiento de placer al tener sexo cambió de forma definitiva. Cuando eyaculo, no siento esa explosión que sentía antes de la pastilla. Es prácticamente imposible que me venga si me hacen sexo oral. Imposible tener sexo con preservativo o tener un buen desempeño en algunas posiciones sexuales que requieren una mejor irrigación sanguínea al pene.
En conclusión, y viendo todos los casos, tanto negativos como positivos, tomar esa pastilla es igual que jugar a la ruleta rusa. Si te toca la bala, te arruinaste la vida, así de simple. Te puedo afirmar esto ya con 11 años del maldito síndrome post finasteride. Sé que muchos van a achacar esto a la tiroides y demás, pero la realidad es que antes de esa pastilla era una persona, y 6 meses después fui otra, hasta el día de hoy. Esa pastilla te arruina el eje hormonal de por vida. En mi caso, me dejó un hipotiroidismo terrible, por el cual me tengo que medicar con 150 de levotiroxina todos los días de mi vida.
Esto lo dejo más que nada para quien sufre de estos síntomas y ya va para largo. Muchos doctores no sirven para nada y uno tiene que buscar soluciones por su propia cuenta. En mi caso, yo solo tuve que llegar a la conclusión de que padecía problemas de tiroides, porque ningún doctor se gastó en mandarme análisis pese a la gran cantidad de efectos relacionados a ella que tenía. Y sí, fue el finasteride. El síndrome existe y es real. Estás cambiando tu vida sexual para siempre con tal de mantener un poco más tu pelo. Simplemente no vale la pena, a menos que valores más tu pelo que tu vida sexual. No se lo recomendaría nunca a nadie.
Lo peor de todo es que a mí me dejó con efectos permanentes solo por haberlo tomado 6 meses. Pero hay otros con menos suerte que lo tomaron durante años y recién ahí les aparecieron los efectos. No quiero imaginar cómo queda tu eje hormonal después de tanto veneno en tu sistema. No creas todo lo bueno que se lee del finasteride (es el único negocio para los injertos capilares, ya que sin él no funcionarían). Yo creía prácticamente imposible ser de ese "uno por ciento" al cual le afectan los secundarios. Yo más bien diría que es al revés. Estás jugando a la ruleta rusa; te toca la bala y así de fácil te arruinaste la vida.
