- Mié Ene 31, 2007 11:54 pm
#26068
Hola:
Siempre he evitado entrar en todo tipo de foros de alopecia porque creía que lo mejor era ignorar el tema. De hecho, muy poca gente sabe el sufrimiento que ha significado para mí pasar tantos años con alopecia.
Pero aquí estoy. Me llamo Cristina, tengo 30 años y llevo unos 6 años con problemas de alopecia, androgenética en mi caso. Tuve una primera caída brusca con 17 años que se recuperó perfectamente. Más tarde, a los 22 años tuve otra caída fuerte de pelo durante unos tres meses, que también se recuperó. Al cabo de dos años comenzó de nuevo la caída, y ya no se detuvo... Un año y pico después y prácticamente calva, acudí a una clínica capilar, donde me aplicaron tratamientos "paliativos" durante un tiempo que, por lo menos, contribuyeron a mantenerme el pelo mientras encontraba la verdadera causa de mi problema. Creía que me volvía loca porque los médicos de cabecera me ignoraban diciendo que probablemente se trataba de un simple problema de estrés. Pero no desistí: fui a ginecólogos, endocrinólogos y dermatólogos. A los 27 años (y luchando durante todo ese tiempo por mantener más o menos vivo mi pelo con vitaminas, levadura de cerveza, etc.) di con un dermatólogo muy conocido en Santiago de Compostela que me dijo lo que tenía: alopecia androgenética. Me dio un tratamiento bastante común en estos casos: Minoxidil al 2%, Flutamida (2 comprimidos diarios, es un supresor hormonal) y pastillas anticonceptivas. Hace tres años que sigo este tratamiento, haciéndome análisis diversos cada 6 meses para descartar posibles efectos secundarios. En general, los resultados han sido satisfactorios, pero mi pelo no se ha estabilizado ni mucho menos. Sigo sufriendo caída constante no muy considerable y al menos una caída fuerte durante 1/2 meses al año. Claro que, en comparación con la situación que padecí entre los 24 y los 27 años, esto no debería parecerme nada en absoluto. Qué es lo que sucede entonces? Pues que pasan los años, dentro de unos meses cumplo 31, y no veo una cierta estabilización, no la que yo necesito para vivir en paz de una vez.
Yo he seguido adelante con mi vida, he estudiado, me he enamorado, he vivido en el extranjero, he hecho amigos... Pero soy consciente de que si no tuviera este problema habría hecho muchísimas más cosas. He llevado mi problema como un secreto y una cruz particular...
El problema es que durante el último año me pregunto: y ahora qué??? Es decir, me da miedo preguntarle a mi dermatólogo qué otras opciones tengo y si mi problema tiene solución. Este año tengo un plan importante: casarme por fin y comprar casa con mi novio. Y dentro de un tiempo seguro que deseo tener hijos. Pero siempre me asalta el mismo pensamiento: HASTA CUÁNDO TENDRÉ PELO? TENDRÉ QUE VIVIR VIÉNDOME CALVA Y ACEPTARLO Y HACER COMO QUE NO PASA NADA PORQUE, COMO ME DICEN TODOS, ESTO ES UN MAL MENOR? QUÉ VA A PASAR? NO PODRÉ SOLUCIONAR ESTE PROBLEMA Y SER TOTALMENTE FELIZ NUNCA?... Y otras preguntas desconsoladoras por el estilo. Se puede decir que hace unos 6 años que vivo "al día" por culpa de este problema. Las épocas en las que mi pelo ha estado bien han sido fantásticas, porque ni pienso en el tema; pero cuando ha habido caídas fuertes, ect. mi vida diaria se ha visto muy resentida, pero sobre todo mi estado de ánimo.
Pero no todo es negativo. Este problema (que en el fondo sé que es un problemilla) me ha hecho madurar, relativizar las cosas, reponerme, luchar y tirar para adelante a pesar de todo. También, a pesar de que esas horribles preguntas existenciales rondan a menudo mi cabeza, no pierdo la esperanza. Eso es lo último que voy a perder. Se lo debo a mi novio y a mi familia, por ellos no me puedo dejar vencer por esto ni por nada.
Todo esto parece contradictorio, pero seguro que hay muchos y muchas que se identifican con esta historia...
Un saludo cariñosísimo y mucho ánimo!!!
Cristina
Siempre he evitado entrar en todo tipo de foros de alopecia porque creía que lo mejor era ignorar el tema. De hecho, muy poca gente sabe el sufrimiento que ha significado para mí pasar tantos años con alopecia.
Pero aquí estoy. Me llamo Cristina, tengo 30 años y llevo unos 6 años con problemas de alopecia, androgenética en mi caso. Tuve una primera caída brusca con 17 años que se recuperó perfectamente. Más tarde, a los 22 años tuve otra caída fuerte de pelo durante unos tres meses, que también se recuperó. Al cabo de dos años comenzó de nuevo la caída, y ya no se detuvo... Un año y pico después y prácticamente calva, acudí a una clínica capilar, donde me aplicaron tratamientos "paliativos" durante un tiempo que, por lo menos, contribuyeron a mantenerme el pelo mientras encontraba la verdadera causa de mi problema. Creía que me volvía loca porque los médicos de cabecera me ignoraban diciendo que probablemente se trataba de un simple problema de estrés. Pero no desistí: fui a ginecólogos, endocrinólogos y dermatólogos. A los 27 años (y luchando durante todo ese tiempo por mantener más o menos vivo mi pelo con vitaminas, levadura de cerveza, etc.) di con un dermatólogo muy conocido en Santiago de Compostela que me dijo lo que tenía: alopecia androgenética. Me dio un tratamiento bastante común en estos casos: Minoxidil al 2%, Flutamida (2 comprimidos diarios, es un supresor hormonal) y pastillas anticonceptivas. Hace tres años que sigo este tratamiento, haciéndome análisis diversos cada 6 meses para descartar posibles efectos secundarios. En general, los resultados han sido satisfactorios, pero mi pelo no se ha estabilizado ni mucho menos. Sigo sufriendo caída constante no muy considerable y al menos una caída fuerte durante 1/2 meses al año. Claro que, en comparación con la situación que padecí entre los 24 y los 27 años, esto no debería parecerme nada en absoluto. Qué es lo que sucede entonces? Pues que pasan los años, dentro de unos meses cumplo 31, y no veo una cierta estabilización, no la que yo necesito para vivir en paz de una vez.
Yo he seguido adelante con mi vida, he estudiado, me he enamorado, he vivido en el extranjero, he hecho amigos... Pero soy consciente de que si no tuviera este problema habría hecho muchísimas más cosas. He llevado mi problema como un secreto y una cruz particular...
El problema es que durante el último año me pregunto: y ahora qué??? Es decir, me da miedo preguntarle a mi dermatólogo qué otras opciones tengo y si mi problema tiene solución. Este año tengo un plan importante: casarme por fin y comprar casa con mi novio. Y dentro de un tiempo seguro que deseo tener hijos. Pero siempre me asalta el mismo pensamiento: HASTA CUÁNDO TENDRÉ PELO? TENDRÉ QUE VIVIR VIÉNDOME CALVA Y ACEPTARLO Y HACER COMO QUE NO PASA NADA PORQUE, COMO ME DICEN TODOS, ESTO ES UN MAL MENOR? QUÉ VA A PASAR? NO PODRÉ SOLUCIONAR ESTE PROBLEMA Y SER TOTALMENTE FELIZ NUNCA?... Y otras preguntas desconsoladoras por el estilo. Se puede decir que hace unos 6 años que vivo "al día" por culpa de este problema. Las épocas en las que mi pelo ha estado bien han sido fantásticas, porque ni pienso en el tema; pero cuando ha habido caídas fuertes, ect. mi vida diaria se ha visto muy resentida, pero sobre todo mi estado de ánimo.
Pero no todo es negativo. Este problema (que en el fondo sé que es un problemilla) me ha hecho madurar, relativizar las cosas, reponerme, luchar y tirar para adelante a pesar de todo. También, a pesar de que esas horribles preguntas existenciales rondan a menudo mi cabeza, no pierdo la esperanza. Eso es lo último que voy a perder. Se lo debo a mi novio y a mi familia, por ellos no me puedo dejar vencer por esto ni por nada.
Todo esto parece contradictorio, pero seguro que hay muchos y muchas que se identifican con esta historia...
Un saludo cariñosísimo y mucho ánimo!!!
Cristina
