- Mar Feb 14, 2012 2:58 pm
#269477
Hola! creé un hilo en el otro foro y pensé que era interesante compartirlo aquí:
No es exactamente psicología con la caída del pelo pero tampoco es otro tema total... es... antes de ser conscientes de la alopecia... cuando no existía ese freno.
¿Qué hacías en el cole cuando te gustaba una niña (o niño)? Aquí todo el mundo ha hecho estupideces alguna vez, y como esto es anónimo, pues hala...
A mí en primero de egb me gustaba una niña que se llamaba Rocío, porque era muy blanca y tenía el pelo muy oscuro. El pelo casi le tapaba toda la cara, y en gimnasia siempre llevaba un chándal azul con un hipopótamo bordado que llevaba una mochila.
Como desde pequeño ya daba muestras de mi comportamiento psicópata y ganarpelero, me gustaba coger la plastilina del mismo color y, en las filas para entrar en clase, ponerme de forma paralela a ella. Alguna vez fui a sacar punta cuando la veía a ella acercarse a la papelera.
Tenía dos problemas básicamente, bueno, tres:
1) Yo era más bien el niño más hermoso, ya que en mi casa siempre se ha medido el estado de salud por la orondez del cuerpo de uno. Yo era muy hermosote.
2) En aquella época, Bagman, que ya estaba en el instituto viviendo aventuras con camisas de cuadros de colores a lo Parker Lewis, todavía no había abierto su consultorio, y Mario Moon todavía no había publicado su libro.
3) En clase había un niño, Paquito, que era clavado a éste

que para mi desgracia encima era bueno jugando al fútbol y corría mucho, y olía bien el *ij* de p**a. No como yo, que desde pequeño siempre me han echado Agua Brava que es la que usaba mi padre. Eso mola para un dandy de cuarenta años que va a jugar al billar en el loft de una amiga que es galerista de arte, pero para un adriansito con churretes en la cara con un chándal rojo y una camiseta verde, que parecía un fresón, no terminó de cuajar el detalle de calidad.
No sé cuántos años estuve enamorado de rocío pero un día me desperté y ya no me gustaba. El último año que coincidimos en clase, además, se cortó el pelo y se le empezó a ver la cara y me alegré de que no me hubiera dado una oportunidad. Los peleros somos muy selectivos con nuestros fracasos. De todas formas en el instituto cambié de vivienda y le perdí el rastro, porque no había ni móviles, ni emails... y los números que se daban eran los de casa.
Gracias a no sé cuál mecanismo de memoria, recuerdo claramente los nombres y apellidos de la mayoría de compañeros de clase de aquella etapa. Facebook y tuenti han hecho el resto.
Sé que Rocío tiene una nena, y que se ha casado con un chaval del pueblo de al lado al que recuerdo de vista. Estudió magisterio pero según la info de su perfil trabaja en vodafone, y es amiga de un grupo de facebook de opositores.
Lleva otra vez el pelo tapándole la cara, pero en la foto se le pueden ver unos bonitos ojos azules.
Y vuestro(s) amor(es) de cole? qué es de ellos?
No es exactamente psicología con la caída del pelo pero tampoco es otro tema total... es... antes de ser conscientes de la alopecia... cuando no existía ese freno.
¿Qué hacías en el cole cuando te gustaba una niña (o niño)? Aquí todo el mundo ha hecho estupideces alguna vez, y como esto es anónimo, pues hala...
A mí en primero de egb me gustaba una niña que se llamaba Rocío, porque era muy blanca y tenía el pelo muy oscuro. El pelo casi le tapaba toda la cara, y en gimnasia siempre llevaba un chándal azul con un hipopótamo bordado que llevaba una mochila.
Como desde pequeño ya daba muestras de mi comportamiento psicópata y ganarpelero, me gustaba coger la plastilina del mismo color y, en las filas para entrar en clase, ponerme de forma paralela a ella. Alguna vez fui a sacar punta cuando la veía a ella acercarse a la papelera.
Tenía dos problemas básicamente, bueno, tres:
1) Yo era más bien el niño más hermoso, ya que en mi casa siempre se ha medido el estado de salud por la orondez del cuerpo de uno. Yo era muy hermosote.
2) En aquella época, Bagman, que ya estaba en el instituto viviendo aventuras con camisas de cuadros de colores a lo Parker Lewis, todavía no había abierto su consultorio, y Mario Moon todavía no había publicado su libro.
3) En clase había un niño, Paquito, que era clavado a éste

que para mi desgracia encima era bueno jugando al fútbol y corría mucho, y olía bien el *ij* de p**a. No como yo, que desde pequeño siempre me han echado Agua Brava que es la que usaba mi padre. Eso mola para un dandy de cuarenta años que va a jugar al billar en el loft de una amiga que es galerista de arte, pero para un adriansito con churretes en la cara con un chándal rojo y una camiseta verde, que parecía un fresón, no terminó de cuajar el detalle de calidad.
No sé cuántos años estuve enamorado de rocío pero un día me desperté y ya no me gustaba. El último año que coincidimos en clase, además, se cortó el pelo y se le empezó a ver la cara y me alegré de que no me hubiera dado una oportunidad. Los peleros somos muy selectivos con nuestros fracasos. De todas formas en el instituto cambié de vivienda y le perdí el rastro, porque no había ni móviles, ni emails... y los números que se daban eran los de casa.
Gracias a no sé cuál mecanismo de memoria, recuerdo claramente los nombres y apellidos de la mayoría de compañeros de clase de aquella etapa. Facebook y tuenti han hecho el resto.
Sé que Rocío tiene una nena, y que se ha casado con un chaval del pueblo de al lado al que recuerdo de vista. Estudió magisterio pero según la info de su perfil trabaja en vodafone, y es amiga de un grupo de facebook de opositores.
Lleva otra vez el pelo tapándole la cara, pero en la foto se le pueden ver unos bonitos ojos azules.
Y vuestro(s) amor(es) de cole? qué es de ellos?
Advertencia: este moderador ha sido expulsado por ocultar información que iba en contra de su supuesta labor altruista. Utilizó su poder para atacar de forma premeditada a doctores con quienes no simpatizaba. Nos engañó junto a Artemia y Marcelus para lograr ingresar a la moderación, y una vez logrado su objetivo intentó "desgranar" recuperarelpelo desde adentro. Su confesión es pequeña y confusa en relación a la gravedad de los hechos.

