Recuperar el pelo

Propecia, Finpecia, Finax, Proscar, Folcres, Sutrico, Apeplus, etc.
By RockStar
#45372
Hola a todo el foro primero quiero decir que he encontrado un estudio interesante con respecto al Dutasteride y al Finasteride, Tal vez no este bien colocarlo aqui pero no se donde mas :P . Bueno lo he copiado y pegado y tambien dejo el link a ver que les parece.

Saludos...


http://magazine.musclecoop.com




Entrando en materia: inhibidores de la 5AR y anti-estrogénicos

Teniendo en cuenta que, aunque posee beneficios, en algunas personas la DHT podría producir ciertos problemas, como consecuencia de la activación del AR en tejidos como el cuero cabelludo o la próstata, hay quien opta por reducir la cantidad de dicho andrógeno en su cuerpo.

Partiendo de que la DHT resulta de la metabolización de la testosterona a través de la enzima 5AR, la mejor manera de conseguir este propósito sería la de bloquear dicha enzima. Es aquí donde entran en juego los inhibidores de la 5AR; en dicha categoría podemos agrupar, por un lado, algunos inhibidores naturales ‘light’, como las plantas Saw Palmetto o Pygeum Africanum, y, por otro, sustancias químicas que han sido diseñadas específicamente con este fin: Finasteride y Dutasteride. Este artículo se centrará en estas dos últimas.

Aquí es donde entra en juego un nuevo concepto: el de los tipos de enzima 5-alfa-reductasa; hay dos tipos: la 5-alfa-reductasa tipo 1 y la 5-alpha-reductasa tipo 2. La 5AR tipo 1 se expresa mayoritariamente en la piel, glándulas sebaceas y cuero cabelludo, mientras que la del tipo 2 predomina fundamentalmente en la próstata (1).

El finasteride es un inhibidor específico de la 5AR tipo 2; no obstante, al usarlo, también se reduce la DHT en tejidos en los que predomina la 5AR tipo 1, como el cuero cabelludo, debido fundamentalmente a que, por una parte, aunque en estos tejidos predomina la 5AR tipo 1, no hay una ausencia total de 5AR tipo 2 y, por otra, al hecho de que, teniendo en cuenta que una parte de la DHT producida en los tejidos ricos en 5AR tipo 2 ‘rebota’ hacia el torrente sanguíneo y, por tanto, llega a tejidos ricos en 5AR tipo 1, la reducción de la DHT en sangre que el finasteride produce libera a estos tejidos (los ricos en 5AR tipo 1) de cierta estimulación androgénica. Aunque pudiese dar la impresión de que el finasteride es poco útil a la hora de combatir condiciones como la MPB (Male Pattern Baldness (Alopecia androgenética)), la realidad es bien distinta y, en numerosos estudios (2)(3)(4)(5) , ha demostrado ser eficaz.

El dutasteride es un fármaco mucho más reciente que el finasteride, el cual ha sido diseñado para bloquear ambas isoenzimas, tanto la 5AR tipo 1, como la tipo 2, de este modo, se consigue una reducción de la DHT más eficaz, sobre todo en los tejidos ricos en 5AR tipo 1.

Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, así que veamos una tabla comparativa que pone de manifiesto los distintos porcentajes de inhibición de la DHT, tanto en la sangre (serum DHT), como específicamente en el cuero cabelludo (scalp), que se consiguen con diversas dosis de dutasteride frente a una dosis ‘standard’ de finasteride (la dosis ‘standard’ oscilaría entre 1mg y 5mg, en realidad, la inhibición de la DHT viene a ser similar con ambas dosis (6)).

www.hairsite2.com

En primer lugar, podemos observar que la dosis ‘standard’ de finasteride inhibe un ~70% de la DHT en sangre y un ~38% de la DHT en el cuero cabelludo.

A continuación, fijémonos en que se comparan distintas dosis de dutasteride. La dosis que suele utilizarse es la de 0.5mg/día; con dicha dosis se puede llegar a conseguir un ~90% de inhibición de la DHT en sangre y un ~55% de la DHT en el cuero cabelludo; no obstante, tiene el problema de que, antes de llegar a conseguir dichos valores, necesitamos usar el producto durante 3-4 meses. En cambio, podemos ver que, si hacemos un front-load de 1.5mg/día y pasamos después a usar 0.5mg/día, en poco más de 10 días ya conseguimos prácticamente llegar a la inhibición del 90% de la DHT. También se muestran, en la tabla, otros patrones de dosis alternadas de este producto, los cuales no voy a comentar.

También creo que merece la pena comentar que, en algunos foros muy especializados en el tema del dutasteride, he leído que, si se usasen 2.5mg/día de dutasteride, se conseguiría una inhibición del ~95% de la DHT en sangre y (atención!) del 82% en el cuero cabelludo. Esto, de ser cierto, supondría una grandísima ventaja sobre el uso habitual de 0.5mg/día. No obstante, esta información no la he visto justificada con ningún estudio que diese fe de la veracidad de la misma, por lo que no sé hasta que punto puede tener validez. Además, hay que tener en cuenta que el uso de una dosis de 2.5mg/día de dutasteride tendría un coste prohibitivo para la mayoría de la gente.

Una de los roles más importantes de la DHT en un sistema hormonal masculino es el de antiestrogénico. Si bloqueamos este andrógeno con un inhibidor de la 5AR podemos estar seguros de que nuestro entorno estrogénico se verá potenciado; esto puede traer algunos problemas, uno de los cuales es la aparición de ginecomastia(7)(8), consistente en un aumento del tamaño de las glándulas mamarias. La DHT ejerce su función anti-estrogénica en el cuerpo a través de dos vías fundamentales: antagonismo del ER (receptor estrogénico) e inhibición de la enzima aromatasa. Mediante la primera vía disminuye la eficiencia con la que los estrógenos existentes en el cuerpo activan el ER y, mediante la segunda, reduce la conversión de la testosterona en estrógenos. Podría hablarse también de una tercera vía, no obstante, la misma sería aplicable, más que nada, a aquellas situaciones en las que se usa DHT exógena y consistiría en la regulación a la baja del HPTA (eje hipotalámico testicular), con lo que, consecuentemente, se produciría una menor cantidad de testosterona y, por ende, menos estrógenos. Esta tercera vía no es de particular relevancia en el caso que nos ocupa.

Por tanto, si queremos evitar los problemas de un entorno estrogénico anormalmente activo, la solución está en el uso de los llamados antiestrogénicos, los cuales se pueden clasificar, fundamentalmente, en los siguientes grupos:

1) SERMs (Selective Estrogen Receptor Modulators). Ejercen su función antagonizando los estrógenos a nivel de receptores, es decir, no evitan la formación de nuevos estrógenos, sino que se limitan a evitar que los estrógenos existentes activen el AR. Como su propio nombre indica, su acción es selectiva, lo que implica que, en unos tejidos, antagonizarán el ER pero, en otros, tendrán la acción contraria: agonizarán el ER. Ejemplos de SERMs son el tamoxifeno y el raloxifeno.

2) AIs (Aromatase Inhibitors). Cumplen su cometido bloqueando la enzima aromatasa y, por ende, evitando que la testosterona, o cualquier otra sustancia aromatizable como puede ser la androstenediona, se convierta en estrógenos. Los AIs más importantes son: letrozol, anastrozol y exemestano.

3) Phytoestrógenos. Son un tipo de estrógenos naturales encontrados en algunas plantas como la soja o el lino. Dependiendo del phytoestrógeno que se use, de su cantidad, de la cantidad de estradiol en sangre y del tejido que tomemos como punto de referencia, su acción puede ser estrogénica o antiestrogénica. Con los phytoestrógenos de la soja hay bastante polémica sobre cuál es su acción: parece ser que, en mujeres pre-menopaúsicas, cuyo nivel de estrógenos es elevado, tienden a funcionar como antiestrogénicos, mientras que, en mujeres post-menopausicas, cuyo nivel de estrógenos es bajo, similar al de los hombres, actúan como un estrógeno débil. El lino, en cambio, además de ser rico en phytoestrógenos, parece que ejerce sus acciones sobre el tejido mamario mediante la inhibición del IGF-1(14), un factor de crecimiento que contribuye a la ginecomastia, por lo que podría considerarse como una buena arma en la prevención y/o tratamiento de dicho efecto secundario. No obstante, téngase en cuenta que el modo en el que estos agentes funcionan aún no se conoce suficientemente bien.

Teniendo en cuenta que SERMs como el tamoxifeno, si se usan de manera continuada, pueden producir problemas de toxicidad ocular(9)(10)(11), creo que lo más adecuado para evitar los efectos secundarios estrogénicos resultantes del uso de inhibidores de la 5AR son los inhibidores de la aromatasa.

Érase una vez una ecuación …

Cuando usamos un antiestrogénico, de forma paralela a la bajada del nivel de estrógenos que conseguimos, se produce otro interesante efecto: aumentan los niveles de testosterona. En este punto es dónde empieza toda la problemática que dio origen a mi primer artículo “Arimidex y Proscar”, pues, si la testosterona se eleva, es lógico pensar que una parte de la misma será metabolizada a DHT por medio de la enzima 5AR y, por tanto, estaremos reduciendo, en una medida desconocida, la eficacia del inhibidor de la 5AR que estemos usando; y ahí está la clave: en conocer la respuesta a la pregunta “¿En qué medida reducen los antiestrogénicos la eficacia de los inhibidores de la 5AR?”. Mi primer artículo trató de hallar la respuesta a dicha pregunta tomando como modelo una combinación de Proscar (finasteride) y Arimidex (anastrozole); la parte crucial de dicho artículo decía así:

“El primer paso en la resolución del problema es la creación de una serie de premisas a partir de los estudios existentes sobre la inhibición de la aromatasa y la 5-alpha-reductasa.
Para la primera premisa parto del estudio siguiente: http://jcem.endojournals.org

La conclusión es que 1/2 de tableta de Arimidex al día inhibe el 50% del estradiol, lo cual se ve claramente en la Figura 1. Vemos también, en esa misma figura, que los niveles de testosterona suben de ~550 ng/dl a ~800 ng/dl, es decir, la testosterona se eleva, aproximadamente, un 50%.

PREMISA 1 (P1) : Usar 0.5 mg de Arimidex bloquea un ~50% del estradiol y eleva la testosterona un ~50%.

A la hora de crear la segunda premisa he mirado el siguiente estudio:

Link Borrado Por No Funcionar

En la tabla 1 vemos que usar 1 mg de Finasteride bloquea un 68.7% de la DHT y conduce a un incremento del 21.5% en los niveles de testosterona.
A partir de aquí, podemos especular y concluir que si bloquear un 68.7% de la DHT lleva a un incremento del 21.5% de la testosterona, SI bloqueasemos el 100% de la DHT los niveles de testosterona se incrementarían aproximadamente en un 31%. De este modo, podemos plantearnos que la enzima 5AR, a niveles fisiológicos, convierte un 31% de la testosterona (T) en DHT.

PREMISA 2 (P2) : Usar 1 mg de Finasteride bloquea el 68.7% de la DHT.
PREMISA 3 (P3) : A niveles fisiológicos, la 5AR convierte un 31% de T en DHT.

Ahora vayamos ya "al grano" de mi teoría.

Si tenemos una cantidad X de testosterona ésta será convertida a una cantidad Y de DHT mediante la acción de la 5AR.

X -------> Y

Basándonos en la Premisa 3 (P3) podemos ver que, al entrar en juego la 5AR, nos quedamos con un 31% menos de testosterona.

(X - 0.31) ----------------> Y
5AR

Ahora, tomamos 0.5mg de Arimidex al día y bloqueamos un 50% del estradiol y, con ello, los niveles de testosterona se incrementan un 50%; NO OBSTANTE, hay que tener en cuenta que, ese incremento del 50% se sitúa temporalmente después de que una parte haya pasado por la acción de la 5AR, por lo que, en el momento anterior a la acción de la 5AR, equivaldría a un incremento de un 75% de testosterona.

[ (X - 0.31X) + (X - 0.31X)*0.75] ------> Y
Operamos....
[ (X - 0.31X) + 0.52X] --------> Y

Ahora entra en juego la 5AR, la cual convierte un 31% de ese 75% extra de testosterona en DHT. Teniendo en mente que la 5AR convierte X en Y y que los niveles añadidos de testosterona, como consecuencia del Arimidex, son 0.52X podemos concluir que, redondeando, a partir de ellos, resultará 0.5Y aproximadamente.

(X - 0.31X) + 0.358X ---------> Y + 0.5Y
(X - 0.31X) + 0.358X ---------> 1.5Y

Ahora, tomamos 1 mg de Finasteride y bloqueamos un 68.7% de la DHT y, de ese modo, nos quedamos con 0.5Y, es decir, la mitad de la DHT que tendríamos si no tomásemos NADA.”

Aunque, en su momento, me pareció que los razonamientos que hacía eran coherentes, ahora me doy cuenta de algunos fallos, los cuales serían principalmente dos:

1. A la hora de elaborar la premisa P3 (“A niveles fisiológicos, la 5AR convierte un 31% de T en DHT”), me he fundamentado exclusivamente en el hecho de que, si inhibiésemos el 100% de la DHT, la testosterona se incrementaría en un 31% y, de ahí, he pasado a concluir directamente que, si esto sucede, tiene que ser porque, en condiciones normales, un 31% de la misma es convertida a DHT. En ese punto he cometido una falacia, pues no he tenido en cuenta que, a dicho incremento de T, podría influir no sólo la testosterona que ‘liberamos’ de la enzima 5AR (la cual, en vez de convertirse en DHT, permanece como testosterona), sino también una regulación al alza del HPTA, que se derivaría de una menor estimulación del AR en el hipotálamo (recordemos que el hipotálamo contiene enzima 5AR y que no sólo toma como referencia los estrógenos a la hora de regular el eje, sino también los andrógenos). Un fenómeno similar a esta posibilidad que comento lo tenemos en el incremento de la testosterona endógena que se produce al usar antiestrogénicos: mientras que solamente alrededor de un 1% de T es metabolizada a estrógenos, cuando bloqueamos la mitad de dicha conversión, T se incrementa en un ~50%, obviamente no porque se libere T, sino porque el HPTA se regula al alza.

No obstante, teniendo en cuenta que, si bloqueamos la DHT, el nivel de estrógenos se eleva, es difícil saber si el efecto neto del bloqueo de la 5AR resultará en una regulación del eje al alza o a la baja.

En síntesis, lo que todo esto quiere decir es que, a ese incremento del 31% en T, pueden influir múltiples factores y que, por tanto, la creación de la premisa P3 es falaz, por fundamentarse solamente en uno de dichos factores, y no en la combinación de los mismos.

2. Los cálculos que realicé tomaban como referencia la inhibición de la DHT en sangre exclusivamente. Hacer esto puede que sea apropiado si lo que tratamos es de predecir la influencia del finasteride en órganos ricos en enzima 5AR tipo 2, como la próstata. No obstante, a la hora de predecir su repercusión en tejidos como el cuero cabelludo, ricos en 5AR tipo 1, esta estrategia resulta ser totalmente inadecuada; prueba irrefutable de ello la tenemos en la gráfica antes comentada, en la que podemos observar cómo, del uso tanto de dutasteride como de finasteride, se deriva una inhibición de DHT en el cuero cabelludo sustancialmente inferior a la inhibición sanguínea de dicha hormona.

Por estos motivos, considero que lo mejor es re-estructurar los planteamientos que había hecho por aquel entonces. Para empezar, ahora me doy cuenta de que compliqué la ecuación excesivamente; no hace falta tener en cuenta premisas como P3. Utilizando la intuición, los cálculos se simplifican muchísimo. He aquí la nueva manera de hacer el cálculo, de manera mucho más sencilla:

Si el nivel endógeno de testosterona se incrementa en un 50%, es de suponer que la DHT se incrementará en ese mismo %.

A partir de ahora, partiré de esta premisa, la cual no es una verdad irrefutable ni muchísimo menos, pero, tal como yo lo veo, tiene muchísima lógica. En este punto, admito todo tipo de sugerencias y/o correcciones y, si alguien llega a la conclusión de que dicha premisa es falaz, su argumentación será tenida en cuenta y, de hecho, podría ayudar a que cada vez nos aproximemos más a la solución de este ‘enigma’. No obstante, la mejor manera de resolverlo, despejando todo tipo de dudas y de una manera totalmente exacta, sería mediante la realización de un estudio, en el que se administrasen distintas dosis de finasteride o dutasteride junto a distintas dosis de anastrozol o exemestano, midiendo los niveles de DHT, estrógenos, LH, testosterona,etc. antes de empezar a usar dichos fármacos y durante el uso de los mismos.

Hagamos ahora los nuevos cálculos, tomando como referencia tanto la nueva premisa, como, por vez primera, la inhibición de la DHT localizada en el cuero cabelludo.

Caso 1: Combinación de Finasteride 1-5mg/día + Anastrozol 0.5mg/día

En respuesta al uso de finasteride, la DHT, en el cuero cabelludo, es inhibida en un 38%, por lo que nos quedamos con un 62% de la DHT inicial. A su vez, al usar el anastrozol, la testosterona se incrementa en un 50%, por lo que la DHT procede a incrementarse en un 50% también. Resultado: En el cuero cabelludo, al final, nos queda un 93% de la DHT inicial. Conclusión: Parece ser que, a nivel de cuero cabelludo, el anastrozol anularía casi totalmente los beneficios del finasteride.

Caso 2: Combinación de Dutasteride 0.5mg/día + Anastrozol 0.5mg/día

En respuesta al uso de dutasteride, la DHT del cuero cabelludo se inhibiría en un 55%, lo que hace que nos quedemos con un 45% de la DHT inicial. Al usar anastrozol, T y DHT se incrementan en un 50%. Resultado: En el cuero cabelludo nos quedamos con un 67.5% de la DHT inicial. Conclusión: Teniendo en cuenta que la inhibición de la DHT, a nivel de cuero cabelludo, derivada del uso de finasteride, sin anti-estrogénico, es muy similar a la conseguida con dutasteride + anastrozol y que dicha inhibición ha demostrado ser eficaz, la combinación dutasteride + anastrozol debería ser capaz de, simultáneamente, frenar la MPB (Male Pattern Baldness) y evitar efectos secundarios estrogénicos.

De este modo, creo que sería razonable concluir que, si se va a usar un anti-estrogénico en conjunción con un inhibidor de la 5AR, lo mejor es optar por el uso de dutasteride, pues finasteride podría resultar totalmente ineficaz.

No obstante, tampoco deberíamos olvidar que finasteride podría ejercer sus efectos beneficiosos en el cuero cabelludo no sólo mediante el bloqueo de la DHT, sino también mediante la inhibición del gen de la caspasa (12)(13). Por ello, siempre nos quedará la duda de si finasteride, independientemente de los niveles de DHT, podría producir beneficios significativos por dicha vía.

Antiestrogénicos: ¿qué hacer?

Teniendo en cuenta que los estrógenos tienen importantes funciones beneficiosas en nuestro cuerpo (mantenimiento de un correcto ratio LDL/HDL, prevención de patologías cardiacas, prevención de la osteoporosis, funcionamiento del sistema inmune, etc.) y que suprimirlos excesivamente, a la larga, podría acabar dando problemas, lo ideal sería reducirlos en la justa medida para evitar efectos secundarios, pero sin pasar de cierto límite. Esta paradoja nos plantea una nueva pregunta: ¿Bloquear un 50% de los estrógenos, al tiempo que se usa un inhibidor de la 5AR, es suficiente, es pasarse o es ‘lo justo’? Esta es una pregunta de difícil respuesta, sobre todo, teniendo en cuenta que el % en el que reducimos la DHT depende del inhibidor que usemos (finasteride o dutasteride) y de la dosis del mismo. Por otra parte, tampoco conocemos el % de inhibición que proporcionan dosis menores de anastrozol.

Una posible solución podría ser, ante la duda, usar una dosis menor de antiestrogénico (0.25mg al día, o 0.25mg cada 2-3 días) y, si surgiesen efectos secundarios estrogénicos, como ginecomastia o retención de líquidos, subir la dosis de antiestrogénico que usamos, hasta que demos con la más adecuada en nuestro caso. También se podría combinar el anastrozol con algún phytoestrógeno que antagonice los estrógenos en la próstata y las glándulas mamarias, mientras los agoniza en otros tejidos donde se necesitan, como los huesos. El problema con los phytoestrógenos, especialmente los de la soja, es que es difícil saber si, en aquellos lugares donde nos interesa antagonizar el ER, estamos agonizando o antagonizando. No obstante, los resultados del lino parecen bastante prometedores en este aspecto; de hecho, Will Brink, en uno de sus libros, comenta como, usando una cantidad elevada de aceite de lino, consiguió reducir la ginecomastia de unos cuantos culturistas. Esto, obviamente, es una mera prueba anecdótica que no demuestra nada pero, en conjunción con los estudios que hay sobre los beneficios del lino, creo que debería tenerse en cuenta. Además, el aceite de lino contiene muchos menos phytoestrógenos que las semillas, por lo que es de esperar que sus beneficios vayan más bien relacionados con sus propiedades de inhibición del IGF-1 que con su actividad phytoestrogénica; tal vez incluso sean consecuencia de la actividad anti-tumoral de los ácidos grasos omega-3.

Una buena idea también podría ser la usar exemestano, en lugar de anastrozol, pues parece ser que su uso, en un sistema hormonal masculino, por lo general, da menos problemas y es mejor tolerado que el resto de los inhibidores de la aromatasa.

Por último, una nueva tendencia interesantísima, que está empezando a cobrar fuerza, consistiría en controlar los principales metabolitos del estradiol: el 16a-OHE (16-alpha-hydroxyestrone) y el 2-OHE (2-hydroxyestrone y 2-hydroxyestradiol). Parece ser que la ‘cara alegre’ de los estrógenos (la que nos ayuda a prevenir enfermedades) se encuentra concretamente en los metabolitos 2-OHE (15), mientras que la parte mala (la que produce proliferación de tejidos como ginecomastia y desarrollo de tumores) surge de la acción de 16a-OHE (15) ("a large part of the cancer-inducing effect of estrogen involves the formation of agonistic metabolites of estrogen, especially 16-alpha-hydroxyestrone"). Por increíble que parezca 2-OHE no sólo no produce los mismos efectos nocivos que 16a-OHE sino que antagoniza los mismos (15) ("Other metabolites, such as 2-hydroxyestrone and 2-hydroxyestradiol, offer protection against the estrogen-agonist effects of 16-alpha-hydroxyestrone").
Teniendo en cuenta estos factores, creo que sería razonable llegar a la conclusión de que la situación ideal sería la de bajar los niveles de 16a-OHE mientras subimos los niveles de 2-OHE; lo cual nos llevaría a reducir la incidencia de efectos proliferativos, tanto mediante la bajada de 16a-OHE como mediante la subida de 2-OHE, así como a aprovechar al máximo las propiedades estrogénicas beneficiosas que citamos anteriormente. En pocas palabras: lo que queremos es aumentar el ratio 2-OHE/16a-OHE.
El I3C, un componente que se encuentra en alimentos como la coliflor, se ha demostrado que, una vez digerido y transformado en DIM (Diindolylmethane) tiene la asombrosa propiedad de aumentar el ratio 2-OHE/16-aOHE. De momento, no he indagado lo suficiente como para saber hasta que punto modifica dicho ratio, pero, desgraciadamente, he encontrado algo negativo: el DIM es un antagonista androgénico (16) ("To our knowledge, DIM is the first example of a pure androgen receptor antagonist from plants.") Esto es un jarro de agua fría. No obstante, no sé hasta que punto podemos estar seguros de que el antagonismo del AR también sucede a nivel de músculo esquelético.

Si se diese el caso de que DIM no antagonizase el AR del músculo esquelético, o si se sintetizase un fármaco con la función específica de elevar el ratio 2-OHE/16a-OHE, está claro que la mejor estrategia a seguir sería la de usar cantidades moderadas de un inhibidor de la aromatasa junto a uno de estos compuestos.

Conclusión

El uso inteligente de los inhibidores de la 5AR ha de pasar, necesariamente, por un control del aumento de la actividad estrogénica que producen dichos fármacos. A su vez, en ese intento de controlar los estrógenos, hay que evitar que los compuestos que usamos con ese fin no constituyan, por un lado, un riesgo para nuestra salud por reducir los estrógenos demasiado y, por otro, no anulen en un grado desmesurado los efectos beneficiosos que esperamos del inhibidor de la 5AR y que son, en definitiva, la causa de que nos hayamos decidido a usarlo.

Referencias:

1: Braz J Med Biol Res. 2003 Oct;36(10):1447-54. Epub 2003 Sep 16.

The 5alpha-reductase type 1, but not type 2, gene is expressed in anagen hairs plucked from the vertex area of the scalp of hirsute women and normal individuals.
Oliveira IO, Lhullier C, Brum IS, Spritzer PM.

2: Expert Opin Pharmacother. 2004 Apr;5(4):933-40.

Finasteride in the treatment of alopecia.
Libecco JF, Bergfeld WF

3: J Investig Dermatol Symp Proc. 2003 Jun;8(1):20-3.

Use of finasteride in the treatment of men with androgenetic alopecia (male pattern hair loss).
Shapiro J, Kaufman KD

4: Kaohsiung J Med Sci. 2002 Aug;18(8):379-85.

Finasteride in the treatment of Taiwanese men with androgenetic alopecia: a 12-month open-label study.
Lin JH, Chen WC.

5: Eur J Dermatol. 2002 Jan-Feb;12(1):38-49.

Long-term (5-year) multinational experience with finasteride 1 mg in the treatment of men with androgenetic alopecia.
Finasteride Male Pattern Hair Loss Study Group.

6: Clinical studies on the effects of oral finasteride, a type II 5-alpha-reductase inhibitor, on scalp hair in men with male pattern baldness.

http://www.geocities.com/bryan50001

7: Urology. 1997 Dec;50(6):929-33.

Tamoxifen for flutamide/finasteride-induced gynecomastia.
Staiman VR, Lowe FC.

8: Ann Dermatol Venereol. 2004 Jun-Jul;131(6-7 Pt 1):615.

[Finasteride (Propecia) and gynecomastia: 4 new cases]
Schmutz JL, Barbaud A, Trechot P.

9: Am J Ophthalmol. 2001 Mar;131(3):386-7.

Tamoxifen retinopathy in a male patient.
Yanyali AC, Freund KB, Sorenson JA, Slakter JS, Wheatley HM.

10: Eye. 1999 Dec;13 ( Pt 6):729-33.




Ocular toxicity in low-dose tamoxifen: a prospective study.
Noureddin BN, Seoud M, Bashshur Z, Salem Z, Shamseddin A, Khalil A.

11: Cancer Detect Prev. 1997;21(6):522-31.

Tamoxifen and ocular toxicity.
Ah-Song R, Sasco AJ.

12: Eur J Dermatol. 2001 Jul-Aug;11(4):304-8.

Androgen responsive genes as they affect hair growth.
Sawaya ME, Keane RW, Blume-Peytavi U, Mullins DL, Nusbaum BP, Whiting D, Nicholson DW.

13: J Cutan Med Surg. 2002 Jan-Feb;6(1):1-9. Epub 2002 Jan 09.

Effects of finasteride on apoptosis and regulation of the human hair cycle.
Sawaya ME, Blume-Peytavi U, Mullins DL, Nusbaum BP, Whiting D, Nicholson DW, Lotocki G, Keane RW.

14: Nutr Cancer. 2002;43(2):187-92.

Dietary flaxseed inhibits human breast cancer growth and metastasis and downregulates expression of insulin-like growth factor and epidermal growth factor receptor.
Chen J, Stavro PM, Thompson LU

15: Altern Med Rev. 2002 Apr;7(2):112-29.

Estrogen metabolism and the diet-cancer connection: rationale for assessing the ratio of urinary hydroxylated estrogen metabolites.
Lord RS, Bongiovanni B, Bralley JA.

16: J Biol Chem. 2003 Jun 6;278(23):21136-45. Epub 2003 Mar 27.

Plant-derived 3,3'-Diindolylmethane is a strong androgen antagonist in human prostate cancer cells.
Le HT, Schaldach CM, Firestone GL, Bjeldanes LF.
By Nico
#45701
Hola Como estas !!!

Estoy de acuerdo en que lo ideal es controlar el nivel de estrogenos. Sin embargo -y por alguna estupida razon- no solemos hacerlo :). Vos lo haces? Aca hay un viejo post donde se habla -basicamente- del mismo tema: La razón por la cual no se aprueba el Dutasteride

Saludos !!!

Regístrate para ver menos publicidad