Recuperar el pelo

Debate sobre cualquier tema que no tenga que ver con la Alopecia.
By escritor
#117246
Os dejo un nuevo capítulo y un enlace con el capitulo cuarto donde podeis además leer los tres primeros. Gracias por vuestra lectura.

Capitulos anteriores


Capitulo 5


Silvia llegó a la casa de sus tíos nerviosa , aunque con una alegría que le inquietaba el cuerpo. Durante la cena no intercambió apenas palabras con su prima, la cual apenas notaba nada raro porque tenía la costumbre de pasársela entera mirando la televisión. Al finalizar, mientras recogían los platos, Silvia sintió la necesidad de comentar su encuentro.
-¡Oye!. Dijo con una enorme sonrisa.
-¿Sí?.
- ¿ A que no sabes con quién he tomado café?.
-¿ Con quién?.
-Con Lorenzo. Laura dejó de recoger los platos en ese instante y miró muy seriamente a su prima. No quería mostrarse sorprendida ni ponerse a gritar histéricamente, ya que poseía cierta frialdad para estas situaciones, y considerando muy seria la situación, le preguntó.
-¿ Y que ha pasado?.
- Pues que le he dado mi teléfono, y él a mí el suyo. Y espero que me llame pronto porque si no lo llamaré yo a él, y me da igual lo que me digas porque he hablado un rato con él y es de lo más normal.
- Es de lo más normal ¿no?.Pero es que vas por el lado equivocado. ¿Quién te ha dicho que no sea normal?. ¿Acaso pensabas que era un retrasado?. No es nada de eso, y te diré más, tiene una inteligencia prodigiosa. Aprueba los exámenes como quiere, y se licenciará sin problemas, puede incluso llegar a ser un gran biólogo y demás. Pero es que eso no tiene nada que ver. Ese tío provoca auténticas desgracias a su alrededor . Algunas parecen cómicas , pero otras te pondrían los vellos de punta. Volvió a recoger los platos, y se encaminó hacía la cocina. Su prima la siguió. Comenzaron a meter los platos en el lavavajillas, hablando sobre la cuestión, una vez cerró el lavavajillas Laura cogió de los hombros a su prima.
- ¡ Escuchamé!.¡ Olvídate de todo!. Alrededor de ese solo hay infortunios, y hasta muerte Silvia, ¡muerte!.
- Pero…, eso es altamente improbable y además es cruel.
- Improbable, ¡tu lo has dicho!, ¡ ese es el primer paso!. Es tan improbable como el hecho de que tu seas tu, y no uno de los miles de millones de seres vivos que han poblado la tierra en toda su historia, ¿verdad?. Has podido ser un insecto en la segunda guerra mundial , o un ácaro de un dinosaurio en el cuaternario. Ser uno mismo es el producto de una lotería más complicada que acertar la bonoloto veinte veces seguidas, pero es así y no es de otra forma, pues esto es lo mismo. Tu eres Silvia González Hernández , y no otro ser vivo ¿verdad?. Pues ese tío destroza todo lo que toca y ya está , y te darás cuenta rápido, pero lo que no quiero es que a tí te pase algo.
Silvia iba siendo despojada de fuerzas por las palabras de su prima. Quería creerla. Sabía que la quería. Pero la atracción que sentía hacía Lorenzo se convertía con estas palabras en algo más profundo.
- ¿ Y que debo hacer?, ¿no hablarle?.
- No hablarle, no mirarle, todo lo que sea con tal de que escapes de su influjo.
- Me sentiré culpable.
- Bueno, pues eso es mucho mejor que sufrir una desgracia que puede ser irremediable. Mira Silvia. Ahí en la calle esta misma noche habrá cientos de mendigos que no tienen donde dormir. ¿Y salimos a ofrecerles nuestra casa?. No. Seguimos viviendo con un sentimiento de compasión que en realidad es sincero, pero lo aceptamos y no hacemos nada más allá de presionar para que el gasto público se acuerde de ellos. Pues algo parecido debes hacer. Y el gran problema es que Lorenzo está más bueno que el pan, si no fuera por eso no sufrirías tanto.
La intensidad con que su prima pronunciaba sus palabras la tenían abatida. Calló asumiendo que quizás fuera verdad lo que estaba escuchando. Esa noche tumbada en su cama pensaba con tristeza en que debía olvidarse de la profunda atracción que Lorenzo ejercía sobre ella. Durante los días sucesivos, de vez en cuando miraba la agenda de su teléfono móvil para ver el número que con tanta alegría había guardado. Incluso a veces lo tecleaba, pero sin darle al botón para llamar. No volvió a cruzarse con él en una semana. Sólo lo vio una vez de lejos y cambió el rumbo de sus pasos para evitarlo. Por su parte Lorenzo, pensaba con frecuencia en aquella chica que había querido pasar un rato junto a él, pero no quería llamarla, ya que pensaba que si salía de su parte, en el momento en que pudiera pasarle algo sería responsable. Se dedicó a estudiar para un examen que tenía en breve. Cuando lo hizo, dado el brillante examen que había hecho y que todavía no había ocurrido nada durante su estancia en la Universidad; se sintió con fuerzas para llamarla, y así lo hizo. La llamada pilló completamente desarmada a Silvia, que no sabía ni que decir.
- ¡Ya te habrán hablado de mí!, ¿es eso no?.
- No, no…. Ella intentaba ocultarlo aunque con muy poca convicción.
- No te preocupes, estoy acostumbrado. Solo es que he hecho un gran examen y me apetecía celebrarlo de algún modo con alguien, pero será mejor que no.
Lorenzo colgó para hacerle más fácil la incómoda situación. Ella se sentía francamente mal por no haberle dicho que si quería verle. En realidad lo deseaba. La creciente culpabilidad que iba poco a poco atormentándole acabó por explotar y decidió llamarle. El se negó al principio con todas sus fuerzas. Estaba casi seguro de que era solo su honestidad la que la llevaba a tomar esa decisión, y no quería que aquella relación se fundase en un reto moral por parte de Silvia, pero fuera amor o la necesidad de acallar a su conciencia, se mostró tan convencida en que debían verse que finalmente le convenció. Fueron al cine a ver una película, sobre la que charlaron al final tomando una copa en un bar cercano. Para él aquella situación era completamente maravillosa. En la soledad de su cuarto muchas veces había imaginado conversaciones con alguna chica inteligente. Y en ese momento se estaba cumpliendo aquella natural e insistente por escasa , fantasía. Fue conectando la película con otras del director, desmenuzándola con vivo interés; y transmitiéndole lo que él consideraba que debería tener una obra para conmover a un espectador. Ella escuchaba con atención sus palabras. Le gustaba especialmente el énfasis que ponía en que no se debía buscar con tanta ansía una causa que explicase la emoción vivida ante una obra de arte, sino que en primer lugar debía valorarse la emoción que esta causaba para después por el mero placer de buscar lo que la motiva intentar averiguar de donde procede. Con este complemento psíquico tan perfecto ,ella iba notando que comenzaba a quererle realmente; y el rechazo en que vivía Lorenzo le parecía un motivo perfecto para ser valiente, y vivir experiencias que realmente pudieran ser dignas de ser vividas, aunque solo sean por su patetismo. Al igual que mucha gente abandona una vida cómoda en occidente, para ir a ayudar desinteresadamente a países pobres, ella podía encontrar en él algo realmente excepcional por lo que merecía la pena , y esto lo pensaba con cierto escalofrío, incluso morir. Su encuentro también causó cierto optimismo en Lorenzo llegando a pensar que quizás todo se acabase y pudiera vivir una vida tranquila y normal. Pero unos días después se estrenó su fatalidad en la Universidad, ya que el profesor de la asignatura de la que se había examinado apareció muerto, por causas aparentemente naturales, en su despacho mientras corregía su examen precisamente.
By Nico
#119518
Buenas !!

Leido ... Muy buenos !! :)