- Dom Nov 04, 2007 11:30 pm
#58091
Con apenas 20 años, me estoy por quedar pelado. El destino parece estar encaprichado con que sea así. Y ya bastante me salieron las cosas mal cuando quise imponermele, y no aceptarlo: hace dos años, por el finasteride no pude tener relaciones con la mujer que podria considerar el amor de mi vida, en consecuencia perdimos facilmente contacto porque se sintió despechada. Dejé la maldita pastilla y perdí muchisimo pelo. Recuperé algo con el minox. Luego, se me ocurrió hacer ayuno como supuesto beneficio para la salud capilar, que dicen por ahi que es. Los efectos fueron totalmente contraproducentes. Tuve un efluvio, y encima perdi toda la musculatura que tenia.
Estoy como para caer en una depresión absoluta. Desganado, desmotivado, malhumorado. "¿Qué me queda por hacer?", me pongo a reflexionar continuamente, mientras estoy a oscuras en mi cuarto sollozando.
O me resigno al peso de este karma y me muero de tristeza, o hago un esfuerzo de transformar el pensamiento sobre mi alopecia. Decidi por el momento elegir la segunda opción, aunque cueste, porque la vida es una sola, carajo!
Así que, reflexionando, me anime a creer: "quizás cosas así suceden por un motivo. En realidad, cualquier cosa que pudiese pasar, puede que responda a una razón. Si esta mierda de la calvicie me tocó a mi, debe de haber sido por algo".
Si. Intento un poco considerar a la puta alopecia como si fuese un desafío a superar, para aprender sobre mi. Un golpe que me quitó y está quitando varias cosas, pero que de saberlo enfrentar, tal vez podría retribuirme valores a cambio. Es bien sabido que lo que nos hace sufrir, en definitiva, si no nos vence, nos fortalece, nos aporta propiedades para nuestro conocimiento como persona. Si puedo vivir feliz con la alopecia, significa que me instruí sobre lo poco importante que deberia ser la estetica en relacion a la interioridad de uno. Si puedo conseguir pareja estando pelado, significa que supe alimentar y poner por encima del pelo, mi carisma, mi personalidad, mi voluntad.
A veces, se nos hacen las cosas más dificiles, para que quizas seamos mas fuertes en la vida, y sepamos apreciar más ciertas cosas que tiene.
Estoy como para caer en una depresión absoluta. Desganado, desmotivado, malhumorado. "¿Qué me queda por hacer?", me pongo a reflexionar continuamente, mientras estoy a oscuras en mi cuarto sollozando.
O me resigno al peso de este karma y me muero de tristeza, o hago un esfuerzo de transformar el pensamiento sobre mi alopecia. Decidi por el momento elegir la segunda opción, aunque cueste, porque la vida es una sola, carajo!
Así que, reflexionando, me anime a creer: "quizás cosas así suceden por un motivo. En realidad, cualquier cosa que pudiese pasar, puede que responda a una razón. Si esta mierda de la calvicie me tocó a mi, debe de haber sido por algo".
Si. Intento un poco considerar a la puta alopecia como si fuese un desafío a superar, para aprender sobre mi. Un golpe que me quitó y está quitando varias cosas, pero que de saberlo enfrentar, tal vez podría retribuirme valores a cambio. Es bien sabido que lo que nos hace sufrir, en definitiva, si no nos vence, nos fortalece, nos aporta propiedades para nuestro conocimiento como persona. Si puedo vivir feliz con la alopecia, significa que me instruí sobre lo poco importante que deberia ser la estetica en relacion a la interioridad de uno. Si puedo conseguir pareja estando pelado, significa que supe alimentar y poner por encima del pelo, mi carisma, mi personalidad, mi voluntad.
A veces, se nos hacen las cosas más dificiles, para que quizas seamos mas fuertes en la vida, y sepamos apreciar más ciertas cosas que tiene.

